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BOTAS DE CUERO ESPAÑOL - BOB DYLAN


"Zarparé de viaje, mi verdadero amor,

zarparé de viaje por la mañana.

¿Hay algo que pueda mandarte a través del océano,

desde el país en el que desembarque?"

 

No, no hay nada que puedas mandarme, amor mío,

no hay nada que desee poseer.

Solo quiero que regreses a mí, intacta,

desde el otro lado de aquel solitario océano.

 

"Oh, pero yo pensé que podrías querer algo bonito,

hecho de oro o de plata,

proveniente de las montañas de Madrid

o de las costas de Barcelona".

 

"Pero si poseyera las estrellas de la noche más oscura

y los diamantes del más profundo océano,

renunciaría a todo eso por un dulce beso tuyo,

porque eso es todo lo que deseo poseer".

 

"Pero quizá me ausente por un largo tiempo

y solo por eso te lo pregunto:

¿hay algo que pueda mandarte para que me recuerdes,

para hacer que el tiempo se te pase rápido?"

 

"Oh, ¿cómo puedes?, ¿cómo puedes preguntarlo de nuevo?

eso solo me causa tristeza.

Lo mismo que quiero hoy de ti

lo seguiré queriendo mañana".

 

Recibí una carta un solitario día,

desde el barco de ella en altamar,

decía "No sé cuando regresaré de nuevo,

dependerá de cómo me sienta".

 

"Bueno, si tú, amor mío, piensas de esa manera,

estoy seguro de que tu mente está divagando,

estoy seguro de que tus pensamientos no están conmigo,

sino con el país al que te diriges.

 

Así que ten cuidado, ten cuidado con el viento occidental,

ten cuidado con el tiempo tormentoso.

Y sí, hay algo que puedes mandarme de vuelta:

las botas de cuero españolas".


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